Como teníamos previsto el domingo salimos de Ljubljana rumbo a Bled, 63 km los separan así que intuíamos que necesitaríamos un par de días para llegar, pero se ve que estamos como toros y a las 3 horas llegamos a Kranj que está a medio camino, comimos a la orilla de un río y vuelta a la carretera. La lluvia nos hizo parar un par de veces pero al final conseguimos llegar al lago de Bled sobre las 6 de la tarde. Dimos unas pedaladas buscando sitio para dormir y vimos una pensión, preguntamos si podíamos acampar en su jardín y los amables posaderos nos dijeron que no había problema: camping by the face.